Axel Jacobsen admitió que se sorprendió cuando los voleibolistas que participan de la Liga de Grecia tuvieron que dejar repentinamente su descanso forzado por el Coronavirus para volver a entrenar y, por su fuera poco, ir en busca del título en un Final Four.

Sin embargo, Jacobsen le puso el pecho a la situación y con su Panathinaikos puso manos a la obra. Así, el armador necochense se convirtió en el primer jugador argentino en volver a la competencia desde el receso al que obligó aquella pandemia.

“La vuelta a los entrenamientos fue sorpresiva porque calculamos que la temporada se iba a cancelar. Fue un viernes y el domingo ya estábamos entrenando”, reconoció en diálogo con el programa Pasta de Campeón, de FM Rock and Pop.

Sobre cómo fue ese regreso, explicó: “Nos hicieron un pequeño control de salud antes de entrenar, pero no hisopado porque todos estábamos haciendo cuarentena y en Atenas ya había pocos casos”.

“Para los partidos del Final Four sí nos hicieron análisis de Covid-19 a jugadores, cuerpos técnicos, periodistas, árbitros. Se entrenó paulatinamente porque veníamos de tres meses sin actividad y la vuelta a los partidos fue rara porque fue un parate muy largo. Nadie del equipo estuvo tanto tiempo sin jugar”, remarcó.

Para el voleibolista bonaerense que representa al seleccionado de Dinamarca fue “muy raro el primer partido”, en el que su equipo perdió por 3-2 ante Paok Tesalónica.

Luego Panathinaikos se recuperó con un triunfo por 3-0 y este domingo irá en busca de la serie decisiva en el Final Four, donde espera Olimpiacos, en el tercer y definitivo partido.

“Jugar sin público fue chocante porque en Grecia siempre hay muchísima hinchada, son muy aguerridos sobre todo en momentos clave como este, estaríamos jugando a cancha llena. Hacen falta los hinchas, se nota mucho la diferencia”, lamentó, por último, el jugador formado en Azul Voley Club.