PSG: Ramos, capitán sin brazalete

El español se ha erigido como un líder dentro y fuera del vestuario del PSG. El optimismo se ha instalado en Francia respecto a su renovación de contrato.

Tras un primer año para olvidar, debido a sus continuas lesiones, Sergio Ramos ha revertido en tiempo récord su situación en París. El defensa andaluz va camino de lograr su título número 28 como profesional, la Ligue 1, el tercero con el PSG, y su renovación entra en una fase decisiva en la que hay un optimismo instalado desde hace semanas. Al Khelaïfi está muy satisfecho con su rendimiento y el central valora seguir una temporada más en la capital francesa.

Desde el comienzo del curso, Ramos se ha erigido como un líder tanto dentro como fuera del vestuario. Su lesión en el sóleo, esa que le dio tantos quebraderos de cabeza el año pasado, impidiéndole efectuar su debut en la Champions League con sus nuevos colores, está más que olvidada y los episodios de liderazgo se han sucedido desde agosto, llegando a intermediar en varios problemas internos que se han producido en el vestuario.

Como por ejemplo, el ‘penalti-gate’ entre Mbappé y Neymar. Durante la segunda jornada de la Ligue 1, el PSG goleó al Montpellier, pero la noticia fue el encontronazo entre ambos jugadores por el lanzamiento de un penalti. Mbappé había sido designado el lanzador principal por Galtier, pero el brasileño desobedeció y decidió lanzar una pena máxima, generando una tensión que se extendió a otros actores, entre ellos Ramos, que intermedió entre ambos para apaciguar la situación.

En octubre, justo antes de un partido contra la Juventus, Ramos deslizó que quería seguir en el PSG. Preguntado por ello, el camero reconoció que “ojalá sentarme en esta rueda de prensa” la próxima temporada, lo que ya hacía evidenciaba su deseo de seguir ligado a la entidad parisina, al menos un año más. Acaba contrato en junio y, aunque todavía no hay oferta, tanto Al Khelaïfi como Luis Campos podrían notificársela en las próximas semanas.

Una de las claves para que Ramos esté cerca de la renovación es el desempeño que mostró en la eliminatoria contra el Bayern. El PSG cayó eliminado en los octavos de final de la Champions, pero el camero fue, sin lugar a dudas, el mejor jugador de los de Galtier, aportando experiencia, carácter, grandeza y liderazgo, atributos de los que, actualmente, carece el actual líder de la Ligue 1, sobre todo en la máxima competición europea.

Al Khelaïfi había supeditado su renovación a la doble confrontación contra los bávaros. El qatarí, que busca darle un giro al proyecto del PSG, orientando la política a jugadores jóvenes y no para fichar a galácticos, reflexionó desde entonces si ampliarle el contrato. Ramos y el presidente mantienen una relación cordial, se respetan mutuamente y son conscientes de que una renovación beneficiaría a ambas partes.

Galtier, todavía entrenador del PSG, ha ensalzado continuamente en rueda de prensa a Ramos, tildándole de “capitán sin brazalete”. Su dilatada experiencia en el fútbol europeo, logrando cuatro Copas de Europa con el Real Madrid y ganándolo todo tanto a nivel de clubes como con la selección española, son un aval del que no puede desprenderse la institución gobernada y dirigida por Qatar. Hasta final de temporada, su futuro no se dirimirá. Pero lo que queda claro es que, salvo que Ramos no quiera, su renovación está cada vez más cerca de consumarse.

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