Gustavo Fernández se coronó campeón esta mañana en Roland Garros y volvió a subir a lo más alto del ranking mundial, por lo que la “alegría” fue “demasiado grande” para el argentino.

“Vuelvo a ser el número 1. Es una alegría demasiado grande”, celebró el cordobés, en una entrevista con ESPN.

Con el triunfo y la premiación recién terminados, “Gusti” seguía “procesando lo que pasó”.

“Se me había renegado bastante el título acá. Fueron dos años seguidos jugando bien y perdí las finales. Por eso la emoción es enorme. El envión arrancó el otro día y no paró. Fue un partidazo. Él es muy peligroso, sabe lo que es ganar este tipo de partido, así que yo tenía que hacer mi juego y lo hice excelente. Ganar un Grand Slam, y de esta forma, es para ponerlo en un frasquito y dejarlo sobre la mesa de luz”, analizó Fernández la victoria en sets corridos sobre el británico Gordon Reid.