Argentina vivió su gran fiesta, hizo los goles al final y Messi alcanzó otra marca histórica

Foto: AFA

Argentina superó a Panamá 2-0, en el estadio de River Plate, en el amistoso donde celebró en casa la gran conquista de diciembre pasado. El campeón mundial vivió su gran noche, ratificando la calidad y el poderío más allá que los goles recién llegaron en el lapso final del partido.

Thiago Almada, a los 33 minutos del segundo tiempo, y Lionel Messi, de tiro libre, que alcanzó el gol número 800 de su carrera y el 99 con la Selección Argentina, a los 44 minutos, anotaron los goles que se gritaron fuerte en el colmado y desbordante de alegría estadio Monumental.

El rival era una excusa, inclusive Panamá presentó una formación suplente, ya que los titulares quedaron reservados para un importante partido oficial. Todos los focos apuntaban a los campeones del mundo que jugaban en el país.

Controlando terreno y pelota, mostrando destellos individuales y colectivos interesantes, Argentina controló el partido. Era un amistoso, una fiesta, y no existía presión, nervios ni apuro. Era comunicarse con los hinchas.

Lo de Panamá fue demasiado digno, intentó ser ordenado, casi nunca recurrió al juego fuerte y aguantó mucho más de lo pensado. Plantó línea de cinco defensores, prácticamente no cruzo la mitad de cancha y se vio desbordado.

Pudo retirarse arriba el equipo de Lionel Scaloni en el primer tiempo, donde tuvo dos chances clarísimas: un tiro libre de Lionel Messi que pegó en el ángulo poste-travesaño y un derechazo de afuera del área de Enzo Martínez que fue desviado de un manotazo espectacular, a puro reflejo, por el arquero José Guerra.

En el segundo tiempo, con varios cambios, Argentina mantuvo su superioridad táctica y extendió el dominio. Y sobre el final adornó su festejo con dos goles. Otro tiro libre de Messi pegó en el palo, el rebote le quedó a Leandro Paredes, quien no pudo definir, pero atento por un costado Thiago Almada metió el remate goleador.

Y faltaba la frutilla del postre: un nuevo tiro libre pateado por Messi, que ratificó su enorme capacidad, colgando el zurdazo en un ángulo.

Argentina volverá a jugar el martes, en Santiago del Estero, ante Curacao, en su segunda presentación-festejo en nuestro país.

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