El seleccionado masculino de voleibol estuvo cerca de conseguir una gran victoria por la Liga de las Naciones, ya que luego de levantar un 0-2, tuvo dos match ball a favor en el tie-break, pero terminó sucumbiendo ante Polonia, actual bicampeón del mundo, por 3-2.

El equipo dirigido por Marcelo Méndez cayó por parciales de 25-21, 25-23, 27-25, 25-20, y 19-17, en un partido que se llevó a cabo en el estadio “Pala Lido” de Milán.

Facundo Conte, Bruno Lima, y Martín Ramos, con 19, 17 y 10 puntos, respectivamente, fueron los máximos anotadores de la Argentina; en tanto que Maciej Muzaj, y Aleksander Sliwka, con 15 cada uno, fueron los goleadores de Polonia.

La Argentina jugó un muy buen partido, en el que la victoria se le escapó por algunos errores, especialmente los cometidos en los cierres de los dos primeros sets y el tie-break, y por la aparición de figuras como Sliwka en el final.

Tras perder los dos primeros sets en la recta final, el juego estalló a partir del tercer parcial, cuando mejoró sensiblemente la recepción y el bloqueo, y tuvo a Lima en un gran nivel.

Pero además de eso hubo un tercer elemento, el carácter del equipo. Porque si bien Argentina fue creciendo, Polonia no perdió la línea y en ese tercer set llegó a ponerse 22-18.

A partir de ese 22-18 en contra, los dirigidos por Méndez se hicieron fuertes, y desplegaron todas las facetas del juego a la perfección, y tras no poder aprovechar dos puntos para set (24-23, y luego 25-24), se llevaron el parcial 27-25.

El cuarto set mostró al seleccionado en su mejor nivel. Lima mantenía la efectividad, Conte se metía decididamente en el juego, y Ramos, quien suplantó a Sebastián Solé (sufrió un esguince en su tobillo izquierdo en el tercer set), comenzó a facturar rápido.

El marcador fue parejo hasta el 6-4 en favor de la Argentina, a partir de allí la selección, que también supo aprovechar los errores de Polonia, comenzó a estirar ventaja. Primero se puso 14-7, mantuvo más adelante esa diferencia de 7 puntos al alcanzar el 21-14; y más allá de dos pequeñas rachas positivas de Polonia (3-0 y luego otra de 4-0), no sufrió apremios.

El dominio argentino se extendió hasta el 9-7 del tie-break, a partir de entonces Polonia volvió a meterse en el partido, con la potencia del saque, que comenzó a complicar la recepción de la selección.

Fue palo y palo, y en ese ida y vuelta, la Argentina tuvo sus chances (14-12, y luego 14-13) de llevarse el triunfo, pero no sólo no las aprovechó, sino que cometió tres errores que resultaron fatales: Agustín Loser y Conte fallaron en dos saques, y Cristian Poglajen, tiró afuera la pelota que terminó dándole la victoria a Polonia.

Mañana, a partir de las 15 de la Argentina, la selección enfrentará a Italia, buscando, ante otro duro, rival lo que se le escapó hoy.

Foto: FIVB