“Estoy disponible. Sólo tenemos que esperar y ver…”.

Así de sencillo respondió Serena Williams cuando en la rueda de prensa llevada a cabo en el All England Club le preguntaron si estaría dispuesta a jugar con Andy Murray el doble mixto en Wimbledon.

La historia, podríamos decir, se inicia cuando Murray decidió volver al circuito tras superar una operación de cadera. Reapareció en Queen’s y, junto al español Feliciano López, se consagró campeón.

Se acercaba Wimbledon, y el escocés confirmó su presencia en dobles, en esta ocasión formando equipo con el francés Pierre-Hugues Herbert, pero no conforme con eso anunció que también quería jugar el doble mixto, y ahí se inició el problema.

Ashleigh Barty y Kristina Mladenovic, le dijeron no, y Murray empezó a preocuparse hasta que apareció Serena.

“Quiero decir, obviamente es la mejor jugadora de la historia. Sería una compañera bastante sólida”, afirmó Murray.

Sin embargo habrá que esperar. Serena arrastra problemas en su rodilla izquierda desde Miami. En Roma jugó un sólo partido antes de retirarse; y en Roland Garros llegó hasta tercera ronda, donde fue derrotada por la juvenil Sofía Kenin.

Foto: @Wimbledon