Nunca imaginó llegar tan lejos en el arbitraje. De hecho, su incursión en esa profesión, según admitió, fue “por accidente“. Lo concreto es que el ecuatoriano Roddy Zambrano, quien también se dedica a la cocina, tendrá entre sus manos el plato más esperado de la Copa América, el clásico entre Brasil y Argentina por una de las semifinales.

“Fue por accidente la verdad, porque no trabajaba ni sábados, ni domingos, entonces un cuñado (Miguel Cedeño) que era árbitro barrial me invitó a participar y por ahí empezó el tema primero como barrial y luego alguien me vio y me llevó a la Asociación de Árbitros de Pichincha donde me gradué como árbitro profesional”, reveló Zambrano hace unos años, en una entrevista publicad por el sitio web oficial de Conmebol.

El colegiado, internacional desde 2012, vive hace más de dos décadas en Quito, desde donde se trasladó, entre otros torneos de relieve, al Mundial Sub 20 de Nueva Zelanda de 2015, y a la Copa América Centenario y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, ambos en 2018.

Zambrano formó parte de la preselección arbitral para el Mundial de Rusia 2018 pero finalmente no pudo participar de ese torneo. “Un poco triste y en mi casa también, de hecho se me fueron algunas lágrimas por no estar en la lista”, dijo en ese entonces a medios de su país.

El nacido en Manabí hace 41 años, quien a través de su empresa de catering colaboró con los damnificados del terremoto que sacudió a Ecuador en 2016, registra dos antecedentes dirigiendo al seleccionado argentino.

El primero fue el empate 2-2 ante Venezuela en Mérida y el restante la goleada albiceleste por 3-0 ante Colombia en San Juan, en ambas ocasiones por las Eliminatorias para Rusia 2018.

En esta Copa América, únicamente impartió justicia en la victoria de Perú por 3-1 ante Bolivia en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, por la segunda fecha del Grupo A.

“La verdad que nunca me imaginé llegar tan lejos en esta carrera y estoy muy agradecido con muchas personas que creyeron en mí trabajo”, reconoció el juez que arbitrará uno de los partidos más sobresalientes, sino el más, de esta Copa América de Brasil.