Gustavo Alfaro celebró hoy el pase de Boca Juniors a cuartos de final de la Copa Libertadores ante Athletico Paranaense, “uno de los peores rivales” que le podía tocar al xeneize en esta instancia y que le puso “los ‘quetejedi’ en la garganta” hasta el final.

“Tenía los ‘quetejedi’ en la garganta, porque era una serie muy difícil, nos tocó uno de los peores rivales. Había que afrontarlo y había que jugarlo”, confió sus sensaciones el entrenador en conferencia de prensa.

Para el director técnico, el partido de esta noche Boca debía “jugarlo como si la fase no estuviese en ventaja”, tras la victoria en Curitiba.

Por eso, basó su plan de juego en “dos ejes fundamentales”: “la intensidad que el equipo tenía que tener y la agresividad con la que el equipo tenía que jugar”.

“Teníamos que jugar como si necesitáramos la victoria para clasificar, sabiendo que si nos metían un gol de visitantes nos podían complicar”, indicó.

En la próxima instancia, el rival será Liga de Quito, y Alfaro advirtió sobre la altura con la que deberá jugar Boca en Ecuador.

“Son 2850 metros, no te agobia como la altura de La Paz, pero te afecta sobre las reservas aeróbicas, lo sentís en el final del partido, y tenés la velocidad de la pelota, que es otra. Trataremos de ir a sacar un buen resultado y ojalá podamos otra vez traer la definició a Boca para seguir alimentando la ilusión”, concluyó.

Antes de comenzar la conferencia, el conductor xeneize se tomó un tiempo para agradecerle a Diego Armando Maradona por un mensaje recibido en la concentración.

“Quiero dedicarle este triunfo a Diego, que me mandó un muy lindo mensaje antes del partido. Es para vos, sabés que esta es tu casa, prometiste venir a saludarnos y los muchachos te están esperando”, le manifestó al mejor futbolista del siglo XX.