Diego Valenzuela, intendente del partido de Tres de Febrero, en el Gran Buenos Aires, tiene pasado futbolístico. El funcionario, en el cargo desde fines de 2015, jugó en las divisiones inferiores de Vélez, sin embargo no pudo alcanzar la titularidad porque delante suyo, en su misma posición de volante derecho, había un pibe que prometía muchísimo: Diego “Cholo” Simeone. 

“Yo jugaba en SITAS, en El Palomar, y como me destacaba un poquito alguien me sugirió ir a probarme. Me acuerdo que fui con mi papá, a las canchas auxiliares que tenía Vélez entre la avenida Juan B. Justo y la Autopista y ahí nos probaron. Y bueno, quedé en la novena. Entrenábamos donde hoy está la pileta. Fue emotivo pasar de un club de barrio a un club de Primera División”, le cuenta Valenzuela a IAM Noticias.

De esos inicios, el político de 49 años nacido en Santos Lugares, recuerda: “Mis compañeros venían jugando desde el baby, se conocían mucho y había un equipo bien armado. Me costó mucho entrar. pero fueron dos años hermosos. Algunos como el Cholo Simeone y Tito Pompei se revelaron años después como grandes profesionales, y había otros chicos que también se destacaban. Yo los veía con agrado desde el banco, pero también quería jugar”.

El pibe que entonces tenía 14 y viajaba en el colectivo 343 hasta la estación Liniers también rememora de aquellos tiempos: “los entrenamientos eran muy duros comparados con los de Sitas. Hacíamos pretemporada y entrenábamos como si fuésemos profesionales. Esos trabajos me hicieron muy bien físicamente, porque yo tenía tendencia al sobrepeso y me cambió el físico”.

Ser parte del once titular era una misión imposible; no por falta de condiciones de Valenzuela sino porque esa camiseta le pertenecía nada menos que a un promisorio Diego Simeone. El intendente, que además es licenciado en economía, escritor y periodista, afirma: “De chico el Cholo era igual que como sería de grande: un líder, un pibe con mucho carácter, era el capitán. Un tipo que  ya mostraba la misma personalidad que luego lo destacó como jugador y como técnico. Yo ya lo admiraba desde esa época. Era un tipo muy aguerrido y estaba siempre pensando en positivo”.

Valenzuela decidió cambiar de club porque ese compañero que admiraba, paradójicamente, le impedía sumar minutos. “En novena hice banco y apenas entraba algunos minutos esporádicamente; en octava el panorama era igual. Y yo, más allá de lo contento que estaba en Vélez, quería jugar. Por eso me fui a Platense. Hoy viéndolo en perspectiva disfruté haber visto y tenido como compañero a Simeone, pero en ese momento era frustrante. Sabía que en mi puesto estaba el Cholo, un gran jugador, y aunque yo  batallaba en cada entrenamiento para tratar de ganarme el puesto no tenía chance”.

Agrega que “hace unos años, en un viaje a Europa con mi hijo, fuimos a ver al Atlético de Madrid en su viejo estadio Calderón. Chateamos con el Cholo, pero no pudimos vernos personalmente. Igual fue muy lindo volver a hablar por teléfono. Desde acá siempre seguí su carrera, maravillosa, y no tengo dudas que es uno de los deportistas más destacados de la Argentina”.
Valenzuela sí tiene contacto más fluído con otro famoso de esta categoría 1970: Roberto “Tito” Pompei, autor del penal decisivo ante San Pablo en la final de la Libertadores 94, que le dio el título a Vélez, en el Morumbí, y luego jugador de Boca, Racing, Estudiantes y Huracán, entre otros.

Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, con pasado en Vélez.

“Con Tito hablamos seguido, inclusive ha venido a jugar partidos, siendo yo intendente, en la cancha municipal de césped sintéctico del Cedem número 1, junto a Alfredo Graciani, que es nuestro Secretario de Deportes, y otros ex futbolistas. También estoy en contacto, a través del chat, con algunos compañeros de aquellas novena y octava y así sabemos en que anda cada uno”, responde.

Marcelo “Negro” Gómez, otro multicampeón en Vélez, también pertenecía a esa categoría y completa el terceto de los ilustres que luego triunfarían en el profesionalismo.

El sueño de futbolista quedaría archivado y Valenzuela, hincha de Independiente, daría un nuevo rumbo a su vida. Pero ese recuerdo de haber ser sido testigo directo del nacimiento de quien sería una enorme figura del fútbol argentino le quedó como una marca imborrable. 

FOTO: EN LA DEL EQUIPO, ARRIBA, CON CINTA DE CAPITAN, ESTA SIMEONE. VALENZUELA ES EL PRIMERO DE ABAJO, A LA IZQUIERDA.