Siya Kolisi transformó un hecho cuasi común tras una consagración en un hecho histórico para el rugby de Sudáfrica: convertirse en el primer capitán de raza negra de los Spingboks en levantar la Copa Ellis.

Desde que nací, nunca he visto a Sudáfrica como ahora. Con todos los desafíos que tenemos, nuestro entrenador (Rassie Erasmus) nos dijo que ya no estamos jugando para nosotros, estamos jugando para la gente en casa. Eso es lo que queríamos hacer hoy”, expresó Kolisi tras los festejos.

Hasta aquí habían sido dos jugadores blancos los encargados de levantar la copa para la foto de la consagración: François Pienaar (en el Mundial que se jugó en Sudáfrica en 1995), y John Smit (en 2007, cuando los Springboks derrotaron también a Inglaterra). 

Aquella final de 2007, cuenta Kolisi la tuvo que mirar por televisión en una taberna de un municipio de la parte este de Ciudad del Cabo, porque en su casa no tenía.

Hubo una etapa en la que Siya no tenía comida para comer y, sí, ese es el capitán que llevó a Sudáfrica a celebrar esta Copa. Eso es lo que es Siya”, recordó Erasmus.

Pasaron dos décadas desde que comenzó a jugar rugby en el African Bombers, el equipo de su escuela primaria; y unos diez años desde que recibiera, por su origen humilde, una beca para ingresar a la Grey High, de Port Elizabeth, una de las escuelas del rugby más prestigiosas de Sudáfrica.

Hoy, a los 28 años, Kolisi escribió no sólo su propia historia, sino también una parte de la historia del rugby de su país.

Foto: RWC