Nicolás Blandi fue víctima de una bomba de estruendo arrojada por la hinchada de su propio equipo, Colo Colo, y esa acción obligó a suspender el clásico que el Cacique perdía 2-0 ante Universidad Católica, por el torneo de Primera División chileno.

El delantero sufrió heridas en ambas piernas, además de lesiones en los oídos por el ruido del artefacto pirotécnico.

El argentino Luciano Aued y César Pinares les habían dado la ventaja a los Cruzados en el partido que se suspendió a los 30 minutos del segundo tiempo.