Mbappé cambia el orden

La llegada del francés provoca cambios: el dibujo táctico, la escala salarial, el rol protagonista de Rodrygo, los minutos para el Plan B en ataque…

La llegada de Mbappé al Real Madrid va a suponer un ‘electroshock’ en varios sentidos. Resulta curioso, pues aterriza un jugador en el reciente campeón de Europa, contexto en el que lo normal sería que se acople a la dinámica reinante e incluso que experimente dificultades para hacerse un hueco. Pero Mbappé es distinto y eso va a quedar claro desde la próxima temporada, en la que su aterrizaje de blanco va a remover los cimientos del equipo. No para mal, aunque sin duda será una catarata de cambios que Ancelotti deberá cabalgar con esa mano izquierda que tanto le caracteriza.

El dibujo

El aterrizaje de Mbappé tiene grandes posibilidades de modificar el esquema con el que el Madrid ha ganado la Liga y la Champions este curso. Ancelotti, hombre agradecido por naturaleza, seguramente intentará de primeras encajar al francés sin perjudicar al resto. La marcha de Kroos da una oportunidad en este sentido: Bellingham retrasará su posición al centro del campo y se afanará más en tareas de organización, mientras que Vinicius y Rodrygo, que esta campaña han jugado más centrados, recuperarán sus roles de extremos más puros para dejar la punta libre a Mbappé. No es, en ningún caso, un sistema estático, Ancelotti dará libertad a los tres atacantes para que permuten posiciones y generen espacios (el técnico siempre dice que, en fase ofensiva, no hay nada más importante que el talento y la creatividad). Pero de partida, se pasa de un 4-4-2 a un 4-3-3.

Rodrygo, amenazado

Rodrygo ha hecho ganar ya dos Champions a Ancelotti y eso el italiano no lo olvida. La 14ª no habría sido posible sin sus dos goles al City en el Bernabéu, sin apenas tiempo, y en la 15ª su peso en ataque fue más limitado, pero su gol en el Etihad en cuartos fue el cimiento sobre el que el Madrid resistió su prueba más dura de esta última edición de la Champions. Por eso es más que probable que Carletto empiece apostando por un tridente con Rodrygo en la derecha. No es la posición favorita del brasileño, al que le gustaría jugar por la izquierda o, en su defecto, en la mediapunta como ‘falso nueve’.

Pero por la banda diestra ha demostrado cualidades y deberá seguir haciéndolo. Lo que sí es cierto es que ese paso al 4-3-3 corre riesgo de romper el perfecto equilibrio defensivo que el Madrid ha mostrado este curso y, si sucede, la tentación de Ancelotti de regresar a un esquema con cuatro medios (con Valverde en la derecha, es un 4-3-3 en ataque y un 4-4-2 en defensa) va a ser grande. En las entrevistas previas a la final de la Champions, Rodrygo ya sembró dudas sobre su futuro que luego se apresuró a despejar, pero él sabe que la llegada de Mbappé hace que todos en el ataque, salvo Vinicius, corran un puesto hacia atrás. Empezando por él.

La escala salarial

Mbappé suponía al PSG, según se dedicó a filtrar el club francés hace meses, un gasto de 200 millones por temporada (es decir, algo menos de 100 millones netos para el delantero, pues el tipo máximo en Francia es del 55,4%). Unas cantidades inasumibles para el Madrid. En 2022 le estaba esperando un contrato de en torno a 30 millones netos por campaña. Dos años después, esa cantidad se ha visto reducida a 15 millones netos, aunque el Madrid ha compensado esa situación cediéndole, según publicó Josep Pedrerol en El Chiringuito, el 80% de sus derechos de imagen (la norma en el club es que se repartan al 50% entre Madrid y jugador). Pretende el equipo blanco además mejorar en el corto plazo los contratos de Vinicius y Bellingham para igualar la situación y así no generar susceptibilidades en el vestuario, pero la realidad es que al Madrid llega un recién aterrizado y va directo al primer escalón salarial. No es un fenómeno nuevo, en cualquier caso: ya sucedió lo mismo con Cristiano, en 2009, o con Hazard, en 2019.

Un tapón para Endrick

Mbappé será el fichaje más importante del Madrid este verano, pero no el único. Llegará también Endrick, que cumplirá los 18 años el 21 de julio y a partir de ese momento pasará a formar parte de la plantilla blanca (para entonces probablemente seguirá de vacaciones, pues participa en la Copa América con Brasil). De primeras, tras la decisión del Madrid de renovar a Modric un año más, Mbappé recibirá el dorsal 9 el próximo curso, un número que en principio estaba reservado para Endrick.

Y la llegada del francés va a hacer complicado que el brasileño cuente con minutos de forma sostenida, sobre todo teniendo en cuenta que la continuidad de Joselu es prácticamente segura, a la espera de saber si el Espanyol juega en Primera o en Segunda la próxima campaña. No hay ninguna prisa con Endrick, es una apuesta de futuro, pero los minutos que Mbappé va a dejar vacantes van a ser escasos y esos se los va a tener que repartir el brasileño con Joselu.

Brahim, Joselu, Güler, la cantera…

Rodrygo y Endrick son los amenazados más evidentes a nivel de minutos, pero no los únicos. Hay otros, Mbappé va a apretar el ataque y la rotación ofensiva va a experimentar un estrechamiento evidente. En punta de ataque, lo natural es que Endrick y Joselu sean los que lo tendrán más difícil, pero el espacio también se reduce para Brahim y Güler, dos que se han ganado este curso más oportunidades en el futuro a corto plazo. Y no digamos ya los canteranos. Salvo plaga de lesiones y/o sanciones, va a ser difícil ver minutos de jugadores como Nico Paz como sí se vieron en el tramo final de 2023.

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