La lluvia fue la principal protagonista de la quinta etapa del Giro de Italia.

Tanta fue el agua caída a lo largo de la jornada que en una decisión conjunta entre organizadores, equipos y corredores, se decidió que los tiempos de la clasificación general contasen hasta el primer paso por la meta, a casi 10 kilómetros para el final de la etapa.

Claro que entre el grupo de corredores, hubo un grupo, los esprinters (o si usted prefiere, velocistas), que fueron en busca de la victoria en la llegada ubicada en la localidad de Terracina.

Y allí destacaron dos hombres: el alemán Pascal Ackermann y el colombiano Fernando Gaviria.

Con el asfalto mojado, con agua acumulada en ciertos sectores, Ackermann y Gaviria se lanzaron desde muy lejos en busca del esprint final, y ambos debieron sortear una obstáculo que se presentó en forma de un competidor del equipo Groupama.

Al final ganó el alemán, apenas por media rueda, tras superar a Gaviria a poco de la línea de sentencia, y se llevó su segunda etapa en la presente edición del Giro.

Foto: @giroditalia