Gabriel Arias, neuquino de nacimiento, decidió jugar para el seleccionado chileno, y su mala actuación en la última Copa América derivó en locura, porque llegó a recibir amenazas de muerte hacia él y hacia su familia, según reveló hoy.

“Al ser argentino, se me critica un poco más, pero también soy el primero en hacer autocrítica. Cuando tomé la decisión de jugar por Chile lo hice con el corazón. Me llegaron amenazas de que me iban a matar a mí y a mi familia. No comparto todo eso”, confió el arquero de Racing Club en una entrevista con TyC Sports.

Durante el torneo el futbolista ya se había mostrado conmocionado por los duros mensajes que recibía, y sus compañeros lo apoyaron públicamente en todo momento.

“Fue un momento difícil, porque está en el fútbol que uno se pueda equivocar, pero no está bueno que te busquen por el lado de la familia. Mi hijo tiene 4 años, ¿qué necesidad de entrar a una foto de él a decirle cosas?Estuve con mi familia y al haber cerrado mis redes sociales es más fácil todo. Las redes sociales le dan voz a los que nunca la tuvieron y piensan que tienen derecho a decir lo que quieran”, consideró.

Si bien Arias reconoció que no fueron sus “mejores seis partidos en mucho tiempo”, cree que haber sustituido a Claudio Bravo lo puso “bajo la lupa”.

“Bravo estuvo en las dos Copa América que ganó Chile y fue figura durante mucho tiempo. Al arquero que hubiera estado le hubiera pasado lo mismo, lo iban a poner bajo la lupa”, indicó.

Finalmente, sobre la polémica jugada que derivó en las expulsiones de Lionel Messi y Gary Medel, dijo que “con una amarilla para cada lado habría estado bien”.

“Con el tema del arbitraje fue una Copa América muy complicada”, se sumó a las abundantes críticas.