El paso de Brian Fernández por Colón, el club de sus amores, de momento no está siendo todo lo productivo que imaginó desde que volvió del fútbol de Estados Unidos.

Hace dos semanas, el ex delantero de Defensa y Justicia y Racing, entre otros equipos, fue noticia por ausentarse de los entrenamientos y por una denuncia que realizó su familia para conocer su paradero.

Este martes, Fernández no pudo asistir a la práctica matutina y el hecho, naturalmente, no pasó desapercibido.

En diálogo con TyC Sports, el delantero explicó las razones de su ausencia. Denunció que fue víctima de un robo y de una situación violenta en Santa Fe, que incluyó una amenaza con un arma de fuego.

“Fue en el barrio El Pozo. Fui a buscar una chica y cuando me quise ir me agarraron unos chicos. Me dijeron ‘¿vos sos Brian el que manda en Santa Fe?” y me apuntaron con una pistola en la cabeza. Me sacaron el reloj y cuando me iba, me tiraron ladrillazos a la camioneta”, comentó Fernández.

El futbolista santafesino de 25 años admitió: “Me asusté un poco porque tenía un arma. No es fácil estar en esa situación”.

Los problemas personales fueron una constante en los últimos años de Fernández, quien fue suspendido por dopaje positivo y debió someterse a un tratamiento por su adicción a las drogas, problema que le valió también el regreso desde el fútbol de Estados Unidos.

“Pensé que se me iba a hacer fácil, pero el día a día en la ciudad es muy difícil. Todos te filman para que vos reacciones y después subirlo a las redes sociales. Así es difícil vivir”, comentó.

De todas maneras, descartó anticipar su salida del club que es hincha por estos inconvenientes: “Vine a salvar a Colón de esta situación y si me pongo bien físicamente puedo darle mucho”.

“A la tarde me presento a entrenar, tengo que estar ahí a las 4”, subrayó Fernández.