Vélez se despidió con una sonrisa de un campeonato que lo tuvo siempre en el fondo

Foto: Vélez Sarsfield

Vélez Sarsfield superó a Central Córdoba 3-1, en el estadio de Boca Juniors donde hizo de local, en el partido postergado del campeonato de la Liga Profesional. El Fortín finalizó en el puesto 26 (entre 28 equipos) y por primera vez en la historia no ganó ningún partido de visitante.

Arrancó mal la tarde para el equipo del Cacique Medina, que varió su clásico 4-2-3-1, que no llegó a funcionar en este certamen, por un 3-4-1-2: a los 13 minutos un activo y punzante Central Córdoba se ponía en ventaja.

Una habilitación de Alejandro Martínez dejó a Gonzalo Torres en buena posición y su remate pegó en el poste, el rebote le quedó a Renzo López justo para meter el derechazo rumbo al 1 a 0, a los 13 minutos. Era superior el equipo de Abel Balbo -en su despedida de Central Córdoba, ya que asumirá en Estudiantes de La Plata-, mostrando mejor conexión y ritmo.

En Vélez se destacaba el trabajo del juvenil Santiago Castro, poco abastecido pero con decisión para intentar generar peligro en el área rival. Y justamente de un cabezazo del juvenil delantero, tras un centro cruzado de Nicolás Garayalde desde la izquierda, llegó la asistencia a Lucas Janson, que sólo tuvo que empujar la pelota al gol, a los 24 minutos.

Dispuso de otra gran chance Vélez, a los 35 minutos, cuando Walter Bou aprovechó una mala salida del fondo de Central Córdoba -no sería la única- y sacó un remate desviado teniendo el arco casi libre.

Mejoró El Fortín en el arranque del segundo. Se lo notó con mayor convicción y presionando alto. Y rápido, a los 2 minutos, festejó con un golazo. Pared entre Francisco Ortega -amenaza constantes con sus incisivas proyecciones por la punta izquierda y figura de la cancha- y Lucas Janson, una exquisita devolución de taco del ex jugador de Tigre, y centro del lateral zurdo para la definición de Walter Bou.

Este gol influyó anímicamente en los dos equipos: agrandó a Vélez y desmoronó a Central Córdoba. Y la sensación se intensificó con el tercer gol, anotado por Walter Bou, de penal, a los 30 minutos. La infracción se originó en otra desacertada salida desde el arco de los santiagueños: mala cesión de Fabio Pereyra a César Rigamonti; un atento Abiel Osorio se hizo del balón y el arquero lo derribó.

Así con esta victoria finalizó el año futbolístico de Vélez, salpicado solamente con las alegrías coperas ante Nacional y Estudiantes, en las últimas dos fechas del Grupo, River Plate y Talleres, en octavos y cuartos de final, la aparición de varios juveniles de enorme futuro y el orgullo y el corazón de sus hinchas en Rio de Janeiro en el partido con Flamengo. El resto, para el olvido.

Para Central Córdoba se fue un torneo, con el principal objetivo -zafar del descenso- cumplido con bastante holgura (quedó arriba de seis equipos en la tabla de promedios, con un decimosexto puesto en el campeonato y algunos partidos -como el triunfo ante quien sería campeón, Boca Juniors- y momentos de buen juego.

?>