Después del golpe, Ancelotti queda en el ojo del huracán

Sus decisiones ante el City le sitúan en la picota. En las últimas semanas comió con Florentino y en Mánchester insistió en que sigue: “Lo dijo el presidente”.

El hielo sobre los pies de Carlo Ancelotti hace crac. No se ha roto, pero el 4-0 en el Etihad sí le ha provocado grietas y reabre el debate sobre su continuidad en el año de contrato que le queda. El Madrid no perdía por un marcador de ese calibre desde el famoso chorreo en Liverpool en 2009. Pero ni siquiera aquella noche la sensación del equipo fue de tanta impotencia ante la combinación de exuberancia futbolística del rival y caída propia. Los más veteranos del lugar seguro que recibieron flashazos de aquel 5-0 en San Siro contra el Milan de Sacchi… y de Carletto.

El voto público de confianza que le dio Florentino Pérez a Ancelotti tras ganar hace dos semanas la Copa en la Cartuja ya no parece tan a prueba de balas. A la pregunta de si Ancelotti seguiría en su cargo, el presidente fue directo. “En esa especulación nosotros nunca hemos entrado. Y él tampoco. Así que no quiero hablar de ese tema, porque no existe”, expresó Florentino. “Carlo tiene contrato por una temporada más y estamos encantados con él”. Los cuatro balazos del City han dejado a Ancelotti el chaleco maltrecho.

Butragueño regateó la cuestión en Mánchester pero, como confirmó en Movistar Plus+ alguien que ha estado en las alturas del club, Jorge Valdano, “los focos del poder en el Madrid están en otro lado”. Unos epicentros de poder en los que en varias partes de esta misma temporada se consideró, de manera interna, la necesidad o no de buscar otro entrenador. Ancelotti no fue ajeno a todo eso.

Guardiola, precisamente, el verdugo

Tampoco lo es ahora al factor de que haya sido precisamente Guardiola el que le infligiese su peor derrota como técnico del Madrid. A Ancelotti incluso le ha hecho daño públicamente su carácter desenfadado. Ese ahora títular-ahora no con Rüdiger

Mayo fue un mes demoledor para Ancelotti en el segundo año (como ahora) de su primera era. De hecho, lo cerró con la notificación el 28 de mayo de 2015 de que se le rescindía el contrato. Ahora, con cuatro jornadas insulsas de Liga por delante y planeando la necesidad de un cambio de ciclo en la plantilla, Ancelotti se mostró anoche firme. “El presidente fue claro hace quince días, nadie duda”. En las últimas semanas comió varias veces con Florentino para trazar líneas de futuro. Pero el presente, quiera o no, se le ha enturbiado.

AS

?>