Al Attiyah descarta a Audi: “Les doy tres días para irse a casa”

El vigente ganador descarta a la marca alemana como aspirante al Touareg y se marca como objetivo revalidar la victoria “para conseguir tres de forma consecutiva”.

La historia de Al Attiyah en el Dakar cada vez es menos sorprendente, pero por ello no deja de ser excepcional. El qatarí vuelve al desierto con cinco Touaregs (2011, 2015, 2019, 2022 y 2023) y un objetivo intacto. Nasser quiere volver a ganar “para conseguir tres de forma consecutiva” (hasta ahora sólo Ari Vatanen y Lartigue lo han llevado a cabo en coches) y lo hará a bordo de un Hunter de BRX con el que sale de su zona de confort… al volante. Porque el desierto sigue siendo para él como el patio de su casa y la sonrisa tras bajar del prototipo en el shakedown denota que las cosas no deberían ser muy diferentes a como lo han sido en los últimos años. Aunque lo confirmará “cuando termine el Dakar”.

Para Nasser sí será “totalmente diferente” una 46º edición del Dakar que tendrá “unas primeras etapas más y más difíciles y cientos de kilómetros que no serán sencillos”, como reconoce en una charla con AS y Motorsport, pero admite tener un secreto inconfesable que mantiene viva la esperanza del sexto Touareg. Porque ni siquiera le preocupa la fiabilidad del Hunter: “Si miras el historial de Toyota, cada coche ha tenido un problema, menos el mío, porque el Dakar tiene sus trucos, y todos los coches son iguales. La realidad es que si cada día vas al máximo tendrás un problema”.

En las últimas dos ediciones parece como si Al Attiyah se hubiese salvado de todos esos problemas e insiste en que hace tan solo un año Toyota puso sobre el desierto “más de quince coches y todos tuvieron contratiempos”… salvo el suyo: “Ese es mi secreto y no puedo decir cuál es, porque necesito guardarlo porque es muy importante para tratar tu vehículo, tener una buena posición y velocidad. De otro modo romperás”. Por eso parecía inexplicable una marcha que, como todo, tiene un porqué: “La razón por la que cambié es porque tengo un contrato con Dacia para el año que viene. Así al menos tendré ‘feedback’ y conoceré a la gente del equipo cuando llegue”.

La rivalidad con Audi

Nasser ya conoce a su futuro pero a la vez presente equipo, mientras que las dudas surgen en torno a quién podrá plantarle cara. Cuenta con su nuevo compañero, un Loeb que espera lograr por fin la victoria este año, pero no tanto con Sainz y un Audi que según el qatarí, tiene los días contados: “Les doy sólo tres días y se irán a casa. Ya lo visteis en Marruecos y Aragón tras cien kilómetros”. Grabadoras aparte, Al Attiyah reconoce el riesgo que ha asumido la marca de los cuatro aros para poner un coche de estas características en el desierto, pero insiste en que la victoria no es viable para el equipo alemán. Por eso ni se inmuta cuando le preguntamos sobre el reajuste de peso-potencia que debería favorecer al RS Q e-tron: “Aceptamos la decisión porque la FIA tiene otra visión sobre este asunto, pero sólo la veremos durante los tres primeros días porque lo de Audi será rápido”. Nasser sigue creyendo solamente en él.

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