Alirón virtual o clavo ardiendo

Todo, desde la puntería hasta la firmeza defensiva, pasando por el estado anímico, está a favor del Madrid menos la imprevisibilidad de un Clásico que sentenciará o abrirá la Liga.

Es difícil encontrar entre los 256 clásicos de la historia alguno en que Madrid y Barça, vasos comunicantes, hayan llegado en circunstancias similares, pero también es difícil situar alguno con tal desproporción aritmética y anímica (sigue el partido en directo en AS.com). El equipo de Ancelotti duerme feliz sobre un mullido colchón de ocho puntos la clasificación para las semifinales de Champions tras un asedio regado con champán en Mánchester. Al Barça, en cambio, le molesta todo: la clasificación, la caducidad en el banquillo, el mal rollo en el vestuario, los arbitrajes, la tesorería, el exilio a Montjuïc y el enésimo disgusto europeo. Introducidos los registros en una base de datos, estaríamos ante un alirón virtual del Madrid, pero los clásicos son, a menudo, salmones nadando contra la corriente. El equipo blanco ya bautizó una Liga (la de 2006-2007, con Capello) como la del clavo ardiendo y el Barça espera tener también la suya.

Salvo el día menos de descanso y la paliza física en el Etihad, todo sopla a favor del Madrid, que ha ido sorteando los contratiempos de la temporada mejor que el Barça. A pesar de las tres lesiones de cruzado, su banquillo ha sabido parchear bien las bajas. Empezando por la de Courtois. Lunin era un suplente bajo sospecha, hasta el punto de que cuando se lesionó el belga el club buscó fuera un titular (Kepa). El ucraniano acabó dándole la vuelta a la situación. En 26 partidos de Liga ha encajado solo 22 goles y al encuentro llega envuelto en un manto heroico tras su actuación en Mánchester. Al Barça, en cambio, la baja de Ter Stegen le abrió un butrón. Iñaki Peña encajó 32 tantos en 17 encuentros, a una media de casi dos por choque cuando el alemán, aun lejos de su mejor momento, no llega ni a uno. Lo mismo sirve para el resto de bajas: Rüdiger ha acabado siendo el mejor defensa del Madrid y Tchouameni y Nacho han estado de notable como centrales. Al otro lado, el Barça no ha encontrado remedio para suplir a Gavi, erigido en líder emocional de la plantilla. Hasta que se lesionó, el Barça solo había perdido dos partidos. La otra gran referencia, Pedri, ha estado 19 partidos fuera por lesión.

Fichajes y canteranos

En el capítulo refuerzos, Bellingham, veinte goles y diez asistencias, ha sido un remolcador para el Madrid, especialmente hasta diciembre. Él y Vinicius han participado en el 52% de los tantos del equipo. Y entre Brahim y Joselu, llegados para el banquillo, suman ya 22 dianas. En el Barça, Oriol Romeu, relevo de Busquets, ha acabado en jugador testimonial. Desde el 3-5 ante el Villarrealsolo fue titular en Cádiz, en un once casi íntegramente suplente. Gündogan, en cambio, lo ha jugado todo y Cancelo, con altibajos, ha cumplido, pero João Félix ha ofrecido la misma intermitencia que en el Atlético, Iñigo Martínez se ha visto lastrado por las lesiones y Vitor Roque ha resultado insignificante.

De hecho, al Barça le han sostenido dos canteranos de 16 años y 17 años, Lamine Yamal y Cubarsí, y un gran Raphinha en las últimas semanas, autor de cuatro goles en 22 días.

La derrota ante el PSG ha sacado a flote también divergencias en el vestuario aireadas fuera de él. Gündogan incendió el asunto al acusar implícitamente de imprudente a Araújo en la jugada que le costó la roja ante el PSG: “En estas jugadas hay que tener muy claro que llegas al balón”. El uruguayo no eludió la pelea: “Hay códigos y valores que respetar”. El viernes, uno de los capitanes, Sergi Roberto anunció una paz que suena a precaria. Parte de la caseta está con uno y parte con otro.

También la cuestión del arbitraje está sobre la mesa tras las reiteradas quejas de Xavi, expulsado tres veces en la temporada. Sobre los polémicos vídeos de Real Madrid TV señaló: “Adulteran la competición por completo, semana tras semana. Lo ve un ciego. Ya dijo Simeone que no somos tontos”. También habló tras la controvertida remontada blanca ante el Almería: “Lo ha visto todo el mundo, es muy difícil ganar esta Liga. Lo dije en Getafe. Hay cosas que no me cuadran”. Y tras caer ante el PSG insistió: “No estamos teniendo suerte. Desde que estoy aquí todo ha salido cruz”. El Madrid no se queda atrás. Soto Grado, árbitro del choque, y Sánchez Martínez, en el VAR, también fueron criticados en las últimas horas por la televisión blanca.

La hora de Christiansen

Sobre las alineaciones, apenas quedan dudas. En el Madrid, solo la de Mendy. Ayer no se entrenó y si no llega a tiempo, Camavinga apunta a sustituto. En partidos de gran compromiso Ancelotti le prefiere a Fran García. Eso abriría hueco a Tchouameni en el centro del campo. Si juega Mendy, quizá el sacrificado sea Nacho, con Tchouameni, el más descansado, como central. Tampoco cambiará mucho Xavi en el Barça, más allá de si repite el cambio de papeles entre Koundé y Araújo, ahora más en el aire por la posición mutante de Vinicius, blanco habitual del uruguayo en la banda. Jugarán pues los once del martes con Christensen en lugar de Pedri para endurecer el centro del campo. Es el equipo base que se mantiene invicto en la Liga desde aquel 3-5 frente al Villarreal que precipitó el adiós en diferido de Xavi. En ese periodo, el Barça, a pesar de su acelerón, solo ha podido restarle dos puntos al Madrid.

El equipo de Ancelotti ha sido superior en casi todas las facetas de juego: ha marcado cinco goles más, ha encajado 14 menos, ha tirado más y le han tirado menos, ha sido más preciso en el pase y ha ganado los tres últimos clásicos. El Barça, en cambio, tiene seis puntos más de posesión y ha sido demoledor en el último cuarto de hora (24 puntos en ese tramo). La puntería ha sido su tumba. En el índice de goles esperados está en -4 frente a los +8,3 del Madrid. Cuestión de pulgadas que ha acabado siendo de kilómetros en la tabla.

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