El mosqueo creciente de Lewi

El polaco, que tiene la sensación de que le están moviendo la silla, intentará engancharse este jueves en Almería a la pelea por ser el máximo goleador de LaLiga.

Lewandowski abandonó con gesto muy serio el pasado lunes el césped del Lluís Companys. Cuando Xavi decidió sustituirle, todavía quedaba un cuarto de hora para el final del partido. Ni siquiera hizo el esfuerzo por disimular y saludó con frialdad y esquivándole la mirada a su entrenador. “Yo también me enfadaba cuando era futbolista. Los entrenadores estamos para que el equipo gane partidos”, resolvió el técnico al final del partido.

Lewandowski, 17 goles en esta Liga, considera que el entrenador, sin más objetivo que el segundo puesto, y pese a que ha demostrado compromiso durante la temporada, le quitó la oportunidad de acercarse un poco más a los jugadores que encabezan la lista de máximos goleadores. Dovbyk (20), Bellingham (19) y Sorloth (19). Xavi, por el contrario, tenía la percepción de que, si no lo sustituía, podía perder dos puntos de oro contra la Real Sociedad.

En Almería, y con DovbykBellingham Sorloth con sus partidos ya resueltos, Lewandowski tiene una ocasión ideal. El ambiente que rodea el partido, sin embargo, no es el mejor. Xavi no ha sido claro con el futuro de Lewandowski, y el polaco tiene la sensación de que le están intentando mover la silla y que al club no le importaría que liberase esa ficha de más de 30 millones brutos que cobra.

Su intención es continuar y cree que los números le avalan porque sus goles le han dado 17 puntos a un Barça muy flojo en la Liga. Podría ser un verano largo para Lewandowski, aunque de momento en su cabeza sólo está continuar.

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