Un golazo apagó el incendio y le dio a Vélez Sarsfield un triunfo vital ante Arsenal

Vélez Sarsfield derrotó a Arsenal 2-1, en el estadio José Amalfitani, por la quinta fecha de la Zona A de la Copa de la Liga Profesional. Con esta sufrida victoria, El Fortín le sacó tres puntos a Gimnasia y Esgrima, con quien compartía posición de descenso, y dio un impulso, breve pero impulso a fin, en la tabla anual. Arsenal ratificó un destino que ya parece marcado: sigue último en la tabla anual y en la de promedios.

La urgencia y la necesidad encendieron nervios afuera y adentro del terreno de juego. Dentro de ese clima, Vélez controló, aún excedido de aceleración, y hasta se puso rápidamente en ventaja con un cabezazo de Santiago Castro, capitalizando en el segundo palo un centro preciso de Francisco Pizzini desde la derecha, a los 13 minutos.

Muy poco después Alejandro Medina le tapó un peligroso frentazo a Valentín Gómez y Castro no consiguió aprovechar el rebote. A pesar de su superioridad y el resultado a favor, Vélez no se tranquilizaba. Al contrario, cometía muchos errores. Pases desacertados, decisiones erradas, falta de creatividad, pérdida de confianza.

Arsenal, que presentó como técnico interino a Darío Cafu Espinola tras la renuncia hace dos días de Federico Villar, mostraba orden pero también falta de peligrosidad más allá de algunos intentos de Leandro Moreira y Lucas Brochero.

Repitiendo lo ocurrido la fecha pasada contra Gimnasia y Esgrima, en La Plata, el equipo de Sebastián Méndez bajó ostensiblemente su rendimiento en el segundo tiempo. Volvió a demostrar que le cuesta afirmarse en este tipo de partidos calientes, que no juega con la personalidad y determinación que exige este duro momento con un descenso revoloteando cerca.

Arsenal sacó ventaja de la situación, empezó a circular la pelota y a sentirse cómodo. Y hasta empató el partido, con un desborde y centro desde la izquierda del ingresado Juan Bautista Cejas y el anticipo y remate goleador de Lucas Brochero, al minuto de iniciado el segundo período.

Daba la sensación que Arsenal, que jugaba con absoluta libertad, podía volver a darle un golpe al desorientado Vélez. El nerviosismo iba en crecimiento, afuera los hinchas se impacientaban, adentro a los jugadores parecía quemarle la pelota y ni piernas ni mentes acertaban.

Cuando se aproximaba el incendio, un espectacular bombazo de derecho desde afuera del área de Juan Ignacio Méndez que entró por el ángulo superior derecho de Alejandro Medina apagó el fuego y desató el festejo de desahogo en Liniers.

En la próxima fecha, Vélez disputará otra final en esta exigente lucha por evitar desbarrancar hasta la Primera Nacional, visitando a Huracán, otro de los amenazados.

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