Este muerto está muy vivo

El Circuit de Barcelona-Catalunya apuntala una inversión en infraestructuras de 50 millones de euros y se ve en el calendario de la F1 más allá de 2026.

Lo dijo Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, en la presentación del futuro GP de España en Madrid desde 2026: “¿Dos carreras en España? ¿Por qué no? Barcelona es F1″. Y vaya si lo es. Este martes, siete días después del anuncio oficial en IFEMA, el Circuit de Barcelona-Catalunya reunió a un grupo de periodistas en la capital para hacer balance de los últimos meses, enumerar las importantes mejoras e inversiones que se han llevado a cabo en el trazado de Montmeló y, como es lógico, comentar la rabiosa actualidad. De entre las conclusiones que se extraen de ese encuentro informal se pueden destacar dos: la competencia entre los dos proyectos españoles por la F1 ha sido positiva, ha obligado a subir el nivel a ambos; y el hueco del Circuit en el calendario más allá de 2026 no está ni mucho menos bloqueado por Madrid.

Los máximos responsables, Oriol Sagrera (consejero delegado del Circuit y secretario general de empresa de la Generalitat) y José Luis Santamaría (director general del Circuit), transmiten tranquilidad. No hay prisa por renovar, porque tienen contrato por tres ediciones más (2024, 2025 y 2026), pero sí buena sintonía con Domenicali, independientemente de que Madrid haya llegado a buen puerto. Tampoco hay competencia insana, respetan el plan de IFEMA. Hay sitio para dos eventos tan diferentes en España. Si caben ocho o nueve carreras europeas en un calendario de 24 GP, Barcelona se ve con muchas posibilidades y FOM escucha con atención.

El título del GP para la edición de 2026, cuando el de España se celebre en Madrid, todavía está por decidirse, aclaran. No se hará de manera inminente. Ya sea GP de Barcelona, Cataluña, ambas dos o Europa, se tratará más adelante. En cualquier caso, dada la vinculación nacionalista del actual gobierno en la Generalitat, nunca han tenido tan a mano la posibilidad de identificar una carrera de Fórmula 1 exclusivamente con la región catalana o la ciudad de Barcelona.

Ambicioso proyecto de renovación

Entre las novedades, Sagrera y Santamaría desgranan los últimos pasos de un ambicioso proyecto de renovación en el Circuit. En estos momentos, el edificio de boxes está patas arriba para instalar cortinas mecánicas entre garajes (los equipos pedían más espacio), palcos VIP insonorizados o una terraza cubierta de 6.000 metros cuadrados. También se reforma la torre de control, igual que antes se sustituyó el videomarcador o se instalaron placas fotovoltaicas en la tribuna principal. La joya de la corona está por llegar: la ‘Circuit Rooftop’ será una construcción que cruce la pista ante la curva 10 y que comunique el ‘paddock’ con el estadio con espacios de hospitalidad, más una azotea con vistas envidiables. Está previsto que el edificio esté listo ya para el próximo GP de España, el 23 de junio en Montmeló. Son reformas que pedía una pista con 33 años de edad.

El Circuit es una empresa semipública participada por la Generalitat, el RACC y el Ayuntamiento de Montmeló. La inversión en estos cuatro años para renovar las instalaciones alcanza los 50 millones de euros, comunican. Sus fondos son públicos y no se avergüenzan por ello: cada carrera tiene una repercusión de 250 millones de euros en el área metropolitana de Barcelona. La recaudación en impuestos (IVA, tasas hoteleras) se acerca a los 60 millones. Genera empleos directos e indirectos e incluye a Barcelona en la exclusiva lista de ciudades que acogen un gran premio. Las entradas para el GP de España de F1 rozan el ‘no hay billetes’, a la espera de que se pongan a la venta los últimos cupos. En cuanto al GP de Cataluña de motociclismo, la venta mejora las cifras de 2023 a estas alturas del año, aunque el ritmo es diferente. La F1 es un pilar en el futuro del Circuit, por eso muestran su compromiso para mantenerla muchos años más. Independientemente de lo que suceda en Madrid.

AS